Partimos de una obviedad, y es que si la piel es el “espejo del alma”, estar descansado y dormir bien producen buena cara, seguro. Pero, ¿qué dicen los estudios de esto? ¿encontramos algún trabajo acerca de la relación entre dormir y piel?

Los trastornos del sueño son muy frecuentes, en ocasiones no son reconocidos como tal, y el paciente no acude a consulta y no es tratado.

No dormir bien afecta a múltiples niveles en nuestro organismo, y ha sido relacionado con aumento del riesgo de tener accidentes al volante, hipertensión, diabetes, obesidad, riesgo cardiovascular y depresión entre otras afecciones.

Por otro lado, conocemos también la situación contraria, y es que algunas enfermedades crónicas, incluidas las de la piel, pueden afectar al sueño.

¿Qué tipos de alteraciones del sueño podemos tener?

Se clasifican en cuatro tipos que enumeramos a continuación:

• Insomnio: el más común. Dificultad mantenida para conciliar el sueño. Afecta hasta un 10% de la población y se clasifica en crónico cuando dura más de 3 meses.

• Deprivación del sueño: no dormir frente a no poder dormir es lo que diferencia este trastorno del insomnio. Es la situación en la que se duermen menos de 6 horas diarias.

• Alteraciones del ritmo circadiano: dormir a deshoras que se dice, o bien por el ritmo interno de cada uno o bien por las obligaciones del paciente. Acostarse tarde, el Trastorno de la fase del sueño retrasado, es el más frecuente, y afecta a un 0,2 – 10% de jóvenes y adultos. La otra versión es el Trastorno por la fase adelantada, son personas que se duermen por la tarde.

• Síndrome de apnea obstructiva del sueño : pacientes que por la noche tienen episodios de hipopnea o apnea (se interrumpe la respiración). Se producen episodios en los que no llega oxígeno a la sangre, fragmentación del sueño y sueño diurno por mal descanso por la noche.

Mi publicación - 2020-07-14T144459.776

¿Qué relación hay entre dormir y piel?

Menos atractivos si no dormimos

Las caras de las personas que no duermen bien se perciben más pálidas y menos sanas. Nuestra natural predisposición a leer caras permiten detectar esos cambios en las personas que no duermen bien. Percibimos, de manera subjetiva, a las personas que duermen bien como más alerta, más atractivas y más juveniles.

Envejecimiento

En un estudio sobre 60 pacientes, aquellos que dormían menos de 5 horas al día de forma crónica mostraron aumento del envejecimiento de la piel, disminución de la barrera cutánea y peor aspecto global.

También se encontró que su piel mostraba menos defensas frente a la radiación ultravioleta del sol , lo cual refuerza la idea de que dormir y piel están relacionados.

Dermatitis atópica y trastornos del sueño

Cualquier dermatólogo pensaría en la dermatitis atópica como la enfermedad número uno en afectar el sueño de los pacientes.

El picor (prurito) nocturno es cardinal en la dermatitis atópica y afecta mucho a la calidad de vida. Esto que apreciamos en nuestra práctica, ha sido objetivado en varios estudios en niños y adultos.

El sueño en la dermatitis atópica, además de tener menor duración, es de menor calidad.

Dormir y piel: conclusiones sobre cómo la calidad del sueño afecta a la piel

Podemos concluir que dormir y piel se relacionan. La dermatitis atópica y la psoriasis son el paradigma de las dermatosis que alteran el sueño, y son las más estudiadas confirmando lo que vemos en la consulta cada día.

Categorías: Sin categoría

0 commentarios

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: